En este proyecto llevamos a cabo una intervención completa, enfocada en mejorar tanto la estética como la eficiencia de la vivienda.
Instalamos barandillas de vidrio de seguridad, que aportan ligereza visual y seguridad sin restar protagonismo al diseño arquitectónico. El salón principal se abrió al exterior gracias a un conjunto de ventanas de grandes dimensiones, con una longitud total de 9 metros, maximizando la entrada de luz natural y generando una conexión directa con el entorno.
También se incorporó un portón corredero de entrada con puerta peatonal integrada, combinando comodidad, diseño limpio y funcionalidad.
En todas las zonas con mayor exposición térmica, utilizamos vidrios de seguridad con control solar, fundamentales para mantener el confort interior durante los meses más exigentes del año, sin renunciar a la luminosidad ni al diseño.
El resultado: una vivienda más luminosa, segura y energéticamente eficiente, adaptada a las necesidades de sus propietarios y a las condiciones climáticas de la zona.